Centrando el tema. Sobre la Madrugà de 2017

Hace nueve años que publiqué la última entrada en este blog y he decidido volver, al menos a escribir una entrada más, para no desesperar conmigo mismo.

Los sucesos de la Madrugà son graves, muy graves. Decenas de ingresados en los hospitales y dos heridos muy graves no son para tomarlo a la ligera y mirar cuántos días faltan para el Domingo de Ramos de 2018.

En los próximos días se van a escribir cientos de artículos y expresar miles de opiniones sobre los hechos pasados y sobre mil cosas, porque cada opinador tendrá su peculiar idea sobre las causas cercanas, medianas y lejanas de los sucesos. Se hablará, como ya hemos podido escuchar, de bebidas alcohólica, de la educación de los jóvenes, de la democracia y se llegará a culpar de esto a que no enseñe latín a los chicos de catorce años.

Todo será una madeja inmensa que quitará el foco público de dónde debe estar: qué sucedió, cómo sucedió y cuáles son sus responsables. A estas preguntas le debe dar respuesta la Policía y solamente la Policía. Los responsables son los que han  provocado los hechos y no tiene sentido remontarse en la historia hasta Viriato o incluir a todo lo que a uno no le gusta en el mundo en la causalidad de estos lamentables acontecimientos.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Conceptos, Opinión

Corpus en septiembre

Eran las nueve pasadas. Iba yo por la avenida de Eduardo Dato, al lado del puente de San Bernardo. Veo que hay una procesión saliendo de la antigua “Fábrica de Artillería” y ocupando uno de los carriles de la avenida. La procesión no era muy grande.

Yo seguí andando por la acera opuesta y me paré para ver de qué imagen se trataba me sorprendí al comprobar que era una custodia con el Santísimo. No soy demasiado ducho en las procesiones de entre año, pero me sigo preguntando qué sentido tiene hacer un  “Corpus” en septiembre y que a este paso celebramos unas navidades extraordinarias en junio.

Deja un comentario

Archivado bajo Conceptos, Opinión, Procesión

Sobre las elecciones en Pasión

Javier Criado ha ganado las elecciones en la Hermandad de Pasión. Como el Cabildo se ha producido en la fecha que lo ha hecho y yo trabajo fuera de Sevilla, y no se permite el voto por correo, pues me he quedado sin poder ejercer mi derecho al voto. Si hubiera ido a votar, la habría hecho por Javier Criado. Conozco varias personas de su candidatura y la verdad es que los tengo en buena consideración, además del hecho de apostar por la incorporación plena de las mujeres a la Hermandad.

Ahora voy a decir algunas cosas que sin duda no son del agrado de nadie. La noticia enlazada de ABC muestra, sin lugar a dudas, la escasa adecuación de las hermandades a la realidad que nos circunda. No se organiza con suficiente agilidad el sistema de votación y hay que hace hasta cola en la calle. Y eso que sólo ha ido a votar algo más de ochocientos hermanos de los dos mil quinientos posibles. No quiero ni imaginar qué hubiera pasado que hubiera participado el 72% de los electores, como el pasado 9 de marzo en los comicios generales. Lo que pasa es que todo está pensado para las candidaturas únicas y para que un grupito mínimo le dé un colorcito democrático a lo inevitable.

Como es natural y deseable, he recibido cartas de las dos candidaturas que se presentaban. Cada cual decía qué quería hacer en sus años de gobierno y que división y proyectos tenían de la Hermandad. Hasta ahí perfecto. El problema era intentar desentrañarlo de una retórica barroca cansina, vacua y manida. Yo no digo que la redacción no tenga que ser cuidada, todo lo contrario, pero la claridad es también una cualidad del texto escrito y los anacolutos deben ser evitados.

Lo mejor que yo saco de estas elecciones es que la candidatura oficialista ha sido derrotada. Esa que siguiendo las reglas (dignas de ser revisadas), fue la recomendada en el boletín y que tenía todas las ventajas de la oficialidad. También es cierto que Criado ha tenido la querencia y la voz de algunos medios de comunicación y eso tiene más fuerza que cien boletines.

1 comentario

Archivado bajo Democracia Cofrade, Pasión

La Madruga secreta

Es un tópico, pero es cierto. El Jueves Santo por la noche, con las cofradías de vuelta es uno de los momentos más especiales de la Semana Santa. Poca gente en la calle y la mayoría de retirada.

Las procesiones pasaban como si estuviesen improvisando su itinerario y uno, casualmente, se las hubiera encontrado. El Valle subiendo a la calle Cuna, ordenada y discretamente; Pasión llegando al Salvador en medio de la oscuridad; Montesión atravesando los aledaños de la Alfalfa.

Todos los que estábamos queríamos ver las procesiones, todos disfrutábamos unos momentos robados a las multitudes de la Madrugada. Cronológicamente era Madrugada pero nosotros vivíamos otra cosa, una Semana Santa, sentíamos otras presencias y otras ausencias. Cercanía no sólo a los pasos sino también a la Cofradía. Silencio, saetas o músicas para unos pocos. En una palabra: recogimiento.

3 comentarios

Archivado bajo Opinión, Procesión

La dichosa túnica de los cardos

Una de las novedades de la Semana Santa de 2008 ha sido que el Gran Poder ha salido con una “túnica de los cardos”. Los capillitas de alto nivel se han mostrado encantados, yo que no lo soy y quizá por eso, no me ha gustado nada.

La “túnica de los cardos” es un homenaje al recargamiento barroco, es rígida y le da rigidez al paso del Gran Poder. El Gran Poder se caracteriza por procesionar con un andar tan característico como reconocible; en ese andar es determinante el movimiento de la túnica, que ha sido hurtado por la rigidez de esta túnica bordada.

La Semana Santa de Sevilla es barroca y así nos gusta. Ello no quiere decir que haya que llevar el Barroco hasta sus últimas consecuencias y eliminar elementos plásticos importantes para fijar la mirada en la imagen y en lo que representa. Tanto cardo y tanto brillo hacía perder relevancia a la imagen del Gran Poder y eso no tiene sentido.

1 comentario

Archivado bajo Procesión

V=s/t ó de la Velocidad Cofrade

La velocidad parece que más que un parámetro físico se está convirtiendo, para nuestras hermandades, en parte de su espiritualidad. Se piensa que desfilar rápido es un signo distintivo de solemnidad y de seriedad, mientras que desfilar lentamente es equivalente a entregar las imágenes a los fieles, llenando de belleza las calles de Sevilla.

La velocidad a la hora no es una característica ni de seriedad, ni de jolgorio, ni de simbiosis con el pueblo fiel, ni de inundación de belleza. La velocidad es el cociente de la longitud del trayecto y el tiempo que se emplea en recorrerlo. Que el cociente sea mayor o menos no significa seriedad. Las interpretaciones son libres.

Me fastidian las cofradías “serias” que, al salir de la Catedral, aceleran de tal forma que no hay manera de verlas. Es una falta de respeto tanto al orden de la Semana Santa como a las personas que nos planificamos el día en función de los horarios oficiales. No es seriedad, es todo lo contrario, informalidad y falta de respeto (y de bastante educación).

Igualmente me revientan las cofradías “populares” que también a la salida de la Catedral se olvidan de esos horarios. Destrozan los pies de los que esperamos todo el desfile y, de paso, aniquilan la resistencia del cuerpo de nazarenos.

Los horarios sirven para organizar la Semana Santa y para que todos los demás planifiquemos la contemplación de las procesiones, que de eso trata la Semana Santa. Quienes no respetan los horarios, “serios” o “populares”, ayudan a que la nuestra fiesta mayor vaya perdiendo fuerza cada año.

Deja un comentario

Archivado bajo Procesión

La lluvia vuelve en el 2008

No van a poder salir todas las cofradías. Un año más la lluvia interrumpe la Semana Santa. A este paso la lluvia va a ser una más de las tradiciones cofrades. Esto no es bueno, pero lo cofrade tiene tal arraigo que ni la lluvia lo remueve.

2 comentarios

Archivado bajo Opinión, Procesión