Abril 30, 2008...11:18 pm

V=s/t ó de la Velocidad Cofrade

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La velocidad parece que más que un parámetro físico se está convirtiendo, para nuestras hermandades, en parte de su espiritualidad. Se piensa que desfilar rápido es un signo distintivo de solemnidad y de seriedad, mientras que desfilar lentamente es equivalente a entregar las imágenes a los fieles, llenando de belleza las calles de Sevilla.

La velocidad a la hora no es una característica ni de seriedad, ni de jolgorio, ni de simbiosis con el pueblo fiel, ni de inundación de belleza. La velocidad es el cociente de la longitud del trayecto y el tiempo que se emplea en recorrerlo. Que el cociente sea mayor o menos no significa seriedad. Las interpretaciones son libres.

Me fastidian las cofradías “serias” que, al salir de la Catedral, aceleran de tal forma que no hay manera de verlas. Es una falta de respeto tanto al orden de la Semana Santa como a las personas que nos planificamos el día en función de los horarios oficiales. No es seriedad, es todo lo contrario, informalidad y falta de respeto (y de bastante educación).

Igualmente me revientan las cofradías “populares” que también a la salida de la Catedral se olvidan de esos horarios. Destrozan los pies de los que esperamos todo el desfile y, de paso, aniquilan la resistencia del cuerpo de nazarenos.

Los horarios sirven para organizar la Semana Santa y para que todos los demás planifiquemos la contemplación de las procesiones, que de eso trata la Semana Santa. Quienes no respetan los horarios, “serios” o “populares”, ayudan a que la nuestra fiesta mayor vaya perdiendo fuerza cada año.

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