Sobre las eleccione en Pasión
Junio 2, 2008 en 1:26 am (Democracia Cofrade, Pasión)
Javier Criado ha ganado las elecciones en la Hermandad de Pasión. Como el Cabildo se ha producido en la fecha que lo ha hecho y yo trabajo fuera de Sevilla, y no se permite el voto por correo, pues me he quedado sin poder ejercer mi derecho al voto. Si hubiera ido a votar, la habría hecho por Javier Criado. Conozco varias personas de su candidatura y la verdad es que los tengo en buena consideración, además del hecho de apostar por la incorporación plena de las mujeres a la Hermandad.
Ahora voy a decir algunas cosas que sin duda no son del agrado de nadie. La noticia enlazada de ABC muestra, sin lugar a dudas, la escasa adecuación de las hermandades a la realidad que nos circunda. No se organiza con suficiente agilidad el sistema de votación y hay que hace hasta cola en la calle. Y eso que sólo ha ido a votar algo más de ochocientos hermanos de los dos mil quinientos posibles. No quiero ni imaginar qué hubiera pasado que hubiera participado el 72% de los electores, como el pasado 9 de marzo en los comicios generales. Lo que pasa es que todo está pensado para las candidaturas únicas y para que un grupito mínimo le dé un colorcito democrático a lo inevitable.
Como es natural y deseable, he recibido cartas de las dos candidaturas que se presentaban. Cada cual decía qué quería hacer en sus años de gobierno y que división y proyectos tenían de la Hermandad. Hasta ahí perfecto. El problema era intentar desentrañarlo de una retórica barroca cansina, vacua y manida. Yo no digo que la redacción no tenga que ser cuidada, todo lo contrario, pero la claridad es también una cualidad del texto escrito y los anacolutos deben ser evitados.
Lo mejor que yo saco de estas elecciones es que la candidatura oficialista ha sido derrotada. Esa que siguiendo las reglas (dignas de ser revisadas), fue la recomendada en el boletín y que tenía todas las ventajas de la oficialidad. También es cierto que Criado ha tenido la querencia y la voz de algunos medios de comunicación y eso tiene más fuerza que cien boletines.